La técnica de depilación IPL se considera un método eficaz para la eliminación permanente del vello. Utiliza la energía de la luz pulsada intensa para actuar directamente sobre los folículos pilosos y destruir las células responsables del crecimiento del vello, impidiendo así su reaparición. La depilación IPL funciona mediante la absorción de una longitud de onda específica de luz pulsada por la melanina del folículo piloso, que se convierte en energía térmica, destruyendo así el folículo. Esta destrucción impide que el vello vuelva a crecer, logrando una depilación permanente.
Para lograr la depilación permanente, a menudo se requieren varias sesiones de tratamiento con luz pulsada intensa (IPL). Esto se debe a que el vello se encuentra en diferentes fases de crecimiento, y la IPL solo puede aplicarse sobre el vello que se encuentra en la fase anágena activa. Mediante un tratamiento continuo, se cubre el vello en las distintas etapas de crecimiento, logrando así una reducción permanente del vello.
La clave reside en que la depilación con luz pulsada intensa (IPL) actúa directamente sobre los folículos pilosos, en lugar de simplemente eliminar temporalmente el vello superficial. Al destruir las células que lo producen, previene su crecimiento y mantiene el efecto de depilación durante mucho tiempo. Sin embargo, debido a las diferencias individuales y los cambios fisiológicos, en ocasiones puede aparecer vello nuevo, por lo que pueden ser necesarios tratamientos de mantenimiento regulares para garantizar la duración de los resultados de la depilación.
Fecha de publicación: 20 de abril de 2024

