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¿Cómo afrontar el dolor en tratamientos estéticos médicos?

Los centros médicos y de belleza han comenzado a dar mayor importancia a la optimización de los procesos de servicio, la mejora de la comodidad durante los tratamientos, la mejora de la satisfacción con los tratamientos y la mejora de los sistemas de atención al cliente con el fin de atraer a clientes más activos.

 

En lo que respecta al tratamiento, el control del dolor se ha convertido en una prioridad. Las instituciones médicas y de belleza ya no se preocupan únicamente por los efectos, sin importar el dolor, sino que buscan diversos métodos para reducirlo y mejorar el bienestar, con el fin de obtener ventajas en la feroz competencia del mercado y fidelizar a sus clientes.

 

La energía lumínica (láser/fotón), la energía eléctrica (radiofrecuencia/haz de iones) y la energía sonora (ultrasonido) permiten que la piel absorba energía y produzca un efecto térmico. Por un lado, la energía térmica puede afectar al tejido diana y, por otro, calentar el tejido circundante no afectado, lo que provoca dolor (molestia del paciente), enrojecimiento (inflamación excesiva) y hiperpigmentación postinflamatoria (reacciones adversas).

 

La crioterapia consiste en aplicar bajas temperaturas a la piel para lograr algún efecto. Entre sus efectos se incluyen: la contracción vascular, la reducción de la inflamación, la disminución del dolor y los espasmos musculares, y la reducción del metabolismo celular (disminuyendo la demanda de oxígeno y la producción de metabolitos finales). Por ejemplo, en caso de calor y fiebre, la aplicación de compresas de hielo es la forma más básica de crioterapia.

 

En el tratamiento láser dermatológico, el aire frío para la protección de la epidermis es una alternativa eficaz, económica y ampliamente aceptada. El 86% de las personas prefiere la terapia con aire frío; los efectos analgésicos son un 37% mejores que las compresas de hielo; la protección térmica de la epidermis aumenta la energía del láser en un 15-30%; reduciendo la incidencia de efectos secundarios (el 63% de los pacientes con eritema de menor duración experimentan una púrpura de menor duración en un 70% y las costras se reducen en un 83%).


Fecha de publicación: 14 de septiembre de 2023