El principio del láser de CO2 se basa en el proceso de descarga de gas, en el que las moléculas de CO2 se excitan a un estado de alta energía, seguido de radiación estimulada, emitiendo un haz láser de longitud de onda específica. A continuación se describe detalladamente su funcionamiento:
1. Mezcla de gases: El láser de CO2 se llena con una mezcla de gases moleculares como CO2, nitrógeno y helio.
2. Bomba de lámpara: Utiliza una corriente de alto voltaje para excitar la mezcla de gases a un estado de alta energía, lo que da como resultado procesos de ionización y descarga.
3. Transición de nivel de energía: Durante el proceso de descarga, los electrones de las moléculas de CO2 se excitan a un nivel de energía superior y luego regresan rápidamente a un nivel de energía inferior. Durante este proceso de transición, se libera energía, lo que provoca vibración y rotación molecular.
4. Retroalimentación por resonancia: Estas vibraciones y rotaciones hacen que el nivel de energía del láser en la molécula de CO2 resuene con los niveles de energía en los otros dos gases, lo que provoca que la molécula de CO2 emita un haz láser de longitud de onda específica.
5. Electrodo con forma de espejo convexo: El haz de luz se desplaza repetidamente entre espejos convexos, se amplifica y finalmente se transmite a través del reflector.
Por lo tanto, el principio del láser de CO2 consiste en excitar las transiciones de los niveles de energía de las moléculas de CO2 mediante una descarga de gas, provocando la vibración y rotación molecular, generando así un haz láser de alta potencia y longitud de onda específica.
La terapia con láser de dióxido de carbono suele ser eficaz para mejorar la textura de la piel.
La terapia láser de dióxido de carbono es actualmente un método común de tratamiento médico estético que puede tratar y mejorar diversos problemas de la piel. Logra una piel más delicada y unifica el tono, dejándola más suave. Además, reduce el tamaño de los poros y las marcas de acné, y también puede mejorar afecciones cutáneas como cicatrices y estrías.
El láser de matriz de puntos de dióxido de carbono se utiliza principalmente para alcanzar directamente los tejidos profundos de la piel mediante calor láser, lo que provoca la descomposición y ruptura de las partículas de pigmento subcutáneas en un corto período de tiempo, facilitando su eliminación del cuerpo a través del metabolismo y mejorando así el problema de la pigmentación localizada. También puede utilizarse para el tratamiento de diversas manchas. Asimismo, puede mejorar los síntomas de poros dilatados o piel áspera y aliviar las cicatrices moderadas y leves.
Tras completar el tratamiento láser, la piel puede sufrir daños leves. Es importante cuidar bien la piel y evitar en la medida de lo posible el uso de productos para el cuidado de la piel muy irritantes.
Fecha de publicación: 22 de mayo de 2024
